Condenaron a prisión perpetua a Susana Reina, sus dos hijos y al sicario por el asesinato de Vicente Maillo

Río Gallegos 25 de marzo de 2021 Por Ezequiel Soria
Uno de los crímenes más resonantes en la historia de Santa Cruz tendrá una primera resolución judicial este jueves a las 12 horas. Vicente Maillo, el reconocido comerciante riogalleguense, fue asesinado en 2017. Las sospechas recaen sobre la esposa y sus hijastros por la herencia. La defensa apeló a que hubo violencia de género.
LOA250321-012F02

Luego de intensas audiencias celebradas en el salón de usos múltiples de la Escuela de Policía, los jueces de la Cámara Oral darán su veredicto.

 Es de recordar que el fiscal Iván Saldivia pidió prisión perpetua para “el clan", integrado por la viuda Susana Reina y sus hijos, Luis y José Maximiliano. También pidió la misma pena para el presunto sicario que la familia contrató para acabar con la vida de Vicente, Christian Etchabarne.

La Fiscalía consideró que el clan ideó el plan par asesinar a Vicente y lo llevó a cabo con la contratación -a través de una compensación económica- del presunto sicario. En su alegato de la semana pasada, sostuvo que lo hicieron con “premeditación y alevosía”.

Por su parte, la defensa del Clan representada por el abogado Carlos Telleldín, volvió a instalar como móvil la hipótesis de la violencia de género que supuestamente ejercía el comerciante sobre Reina.

 La estrategia del penalista es intentar que sólo la viuda sea condenada por el crimen y así lograr que los hijos sean liberados. Durante el juicio, Reina admitió haber matado a Vicente.

Al comerciante lo mataron estando acostado. No se defendió, las primeras dos puñaladas afectaron su corazón y sólo tuvo un minuto de sobrevida.

Según una pericia que consta en el expediente, se estableció que el asesino de Vicente lo hizo estando parado, al lado izquierdo de la cama, con un cuchillo con filo de un solo lado, apuntando el mismo hacia el homicida. Esto difiere al relato de la imputada, quien sostuvo haberlo atacado arrodillada y con un cuchillo de doble filo.


 

FUENTE: LA OPINIÓN AUSTRAL